
El 28 de abril de 1967 en Houston, Texas, Muhammad Ali se negó a ser reclutado para la guerra de Vietnam y, como consecuencia inmediata, le retiraron la licencia para pelear. Aquella decisión marcó el inicio de un conflicto público que transformó su carrera y lo convirtió en un símbolo de resistencia y controversia nacional.
El 25 de febrero de 1964 en Miami, Clay derrotó a Sonny Liston por nocaut técnico en el sexto asalto y se coronó campeón de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el Consejo Mundial (CMB) y de la Comisión Atlética de Nueva York (NYSAC).
Cuando ganó el campeonato de los pesados, declaró públicamente su conversión e hizo una declaración personal de independencia: "Creo en Alá y en la paz. No trato de mudarme a barrios blancos. No quiero casarme con una mujer blanca. Me bauticé cuando tenía 12 años, pero no sabía lo que estaba haciendo. Ya no soy cristiano. Sé a dónde voy y sé la verdad. No tengo que ser lo que quieres que sea. Soy libre de ser lo que quiero", escribió.
Su conversión a la Nación del Islam fue un quiebre: Influido por Malcolm X y Elijah Muhammad, denunció la segregación: baños para blancos, asientos separados en los colectivos y humillaciones cotidianas que sufrían las personas negras en Estados Unidos.
En un gesto simbólico arrojó su medalla olímpica al río tras ser discriminado en una cafetería. Siguió peleando, aunque la prensa insistía en llamarlo Cassius; además declaró “No tengo nada contra los Vietcongs”.
A partir de ahí, Ali defendió nueve veces el título: desde la revancha con Liston, en mayo de 1965, hasta la pelea con Zora Folley , en marzo de 1967. Pero el Gobierno de Estados Unidos le tenía otros planes.
Le exigió al nuevo ídolo deportivo, que generaba pasiones y odios, que se integrara a las filas del ejército y combatiera en la guerra de Vietnam, acción a la cual se negó.
Ali venía postergando en apelaciones su enrolamiento y su postura en contra de la guerra fue mal vista en una sociedad que lo tildó de traidor, antipatriota y que lo veía como un negro que reinaba en un deporte inventado por blancos.
Ese 28 de abril de 1967 el Tribunal Supremo se negó a concederle un nuevo aplazamiento, y Ali se presentó al centro de entrenamiento del ejército en Houston sin saber lo que le esperaba.
La ceremonia de alistamiento se completaba al dar un paso al frente cuando el oficial pronunciara su nombre, pero Ali no lo dio y se quedó en el mismo lugar y en silencio.
En castigo por negarse a ir al frente de batalla, además de quitarle sus títulos, Ali fue sentenciado a cinco años de prisión y le prohibieron boxear por tres años al quitarle la licencia.
Tres años, dos meses y tres días después de coronarse campeón, Ali, de 25 años, era enviado al ostracismo. El veredicto dividió a la sociedad entre partidarios y detractores de 'El Más Grande'.
En su respuesta al porqué no iba a Vietnam dijo: "No voy a pelear una batalla en la que no creo, es algo injusto. Yo no tengo problema con los vietcong. Ningún vietcong me ha llamado nigger (negro)".
Durante el tiempo en que estuvo en prisión todo cambió. Hubo protestas en contra de la Guerra de Vietnam y varió la opinión de la sociedad estadounidense que comenzó a entender a Ali y después lo convirtió en ídolo y en figura influyente para toda una generación.
En septiembre de 1970, después de tres años y cinco meses en prisión, un juez federal de Texas revocó la sanción que recibió Ali por considerarla "arbitraria e irrazonable" y la misma comisión que le arrebató sus títulos le otorgó de nuevo la licencia para boxear.
Con información de varias webs
Foto: AP Video:
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