
El 30 de junio de 1979, Hugo Pastor Corro perdió sus títulos mundiales AMB y CMB de los medianos ante el italoamericano Vito Antuofermo en Montecarlo. Era su tercera defensa y terminó en una ajustada decisión dividida que marcó el inicio del declive de su carrera, tras haber sido el heredero natural de los cetros que Carlos Monzón había dejado vacantes.
A Hugo Pastor Corro lo habían puesto en el camino de Rodrigo Valdez para que Argentina volviera a recuperar los cetros de Monzón tras el retiro de éste. Le gana al colombiano en San Remo (Italia), hace una defensa exitosa en el Luna Park ante Ronnie Harris para alejarlo de las grandes luces del ring a ‘Rocky’ Valdez, al vencerlo nuevamente en el coloso de Corrientes y Bouchard. Todo esto sucedió de abril a noviembre de 1978.
En su tercera defensa, siete meses después, enfrentaría en el Chapiteau de l'Espace Fontvieille de Mónaco a Vito Antuofermo, un boxeador mediocre que no debería de traerle mayores problemas.
La pelea comenzó favorable a ‘Itaka’ pero Antuofermo se la dio vuelta en la segunda mitad a pura maña, ensuciando una desarrollo que el argentino no supo resolver.
El estilo agresivo de Antuofermo resultó decisivo en los asaltos finales, ya que acorraló repetidamente a Corro contra las cuerdas usando sus hombros antes de conectar efectivas combinaciones a la cabeza y al cuerpo.
Las tarjetas de puntuación reflejaron la extraordinaria igualdad del combate: el árbitro Ernesto Magana favoreció a Antuofermo con 146-145, el juez Roland Dakin puntuó 143-142 a favor del retador, y Wally Thom lo vio 146-145 a favor de Corro. La decisión dividida bien pudo haber favorecido al campeón, lo que evidencia lo ajustado que fue el margen de victoria de Antuofermo.
Desde su derrota contra el italoamericano no volvió a encontrar su mejor nivel boxístico. Realizó sus últimas ocho peleas entre el 1981 y 1989. Finalmente, su combate de despedida ocurrió en Mar del Plata y sufrió un nocaut frente a Hugo Corti.
Tras la victoria, Antuofermo debía pelear con el retador obligatorio Marvin Hagler, empatando en un fallo polémico, pero a la siguiente defensa, perdería sus títulos y quien lo destronó, Alan Minter, caería en su segunda exposición ante Hagler, quien sería el que pondría inicio a un reinado tan digno como el que Monzón estableciera durante la década del ’70.
Fuente y foto: www.boxingonly.net
Video: YouTube