El 13 de mayo de 1950, el circuito de Silverstone en Inglaterra fue testigo de un acontecimiento histórico: la primera carrera del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Bajo un cielo soleado y frente a más de 100.000 espectadores, el italiano Giuseppe ‘Nino’ Farina se consagró como el primer ganador de la categoría, al volante del legendario Alfa Romeo 158 ‘Alfetta’, un monoplaza que dominó la temporada inaugural. Aquella jornada no solo inauguró un campeonato, sino que dio nacimiento a una pasión global que sigue acelerando corazones más de siete décadas después.
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