El 22 de marzo de 2016, en un Estadio Latinoamericano colmado y bajo la mirada de Barack Obama —el primer presidente estadounidense en visitar Cuba desde 1928—, la selección local recibió a los Tampa Bay Rays en el regreso de un equipo de MLB a la isla desde la visita de los Baltimore Orioles en 1999. Un encuentro que trascendió lo deportivo y se convirtió en símbolo del deshielo diplomático entre ambos países.
Más información