
El 20 de diciembre de 1991, la húngara Judit Polgar se corona Campeona Absoluta de Hungría y, con 15 años y 4 meses, se convierte en el Gran Maestro más joven de la historia hasta ese momento, superando el récord de Bobby Fischer ocurrido 33 años atrás. Es considerada la mejor jugadora femenina de todos los tiempos y la única mujer en el Top 10 mundial absoluto.
La vida de Judit Polgár, así como la de sus dos hermanas mayores, estaba destinada a encontrar su lugar entre los nombres masculinos que poblaban la lista de los mejores ajedrecistas del mundo. Antes de que nacieran, sus padres, ambos pedagogos, tenían claro que su educación no sería como la del resto de niños y niñas.
Las vidas de sus hijas girarían alrededor de un tablero de casillas blancas y negras. Su máxima era: “los genios no nacen, se hacen”. Y con esta idea en la mente concibieron una educación diferente. Polgár nunca acudió a la escuela: fue educada en casa y el ajedrez se convirtió en una herramienta fundamental de su aprendizaje.
La mayor de las tres hermanas, Susan, ya era una reconocida jugadora que ganaba torneo tras torneo, e incluso se había proclamado Gran Maestra, cuando las habilidades extraordinarias de Judit empezaron a destacar por encima de ella.
Nacida en 1976 en Budapest, con solo 12 años ganó la medalla de oro en la Olimpiadas en representación de Hungría y formando equipo con sus hermanas. Tras esta experiencia, nunca más quiso participar en competiciones femeninas, solo en torneos absolutos.
Se estaba abriendo camino en un mundo de hombres, algo que antes solo habían conseguido dos referentes femeninos como Vera Menchik y Sonja Graf, dos verdaderas pioneras que sin embargo no lograron llegar tan lejos como Polgár.
Gran Maestra a los 15 años
Mencionar todos sus logros y récords es una tarea complicada. Judit Polgár batió el récord de Bobby Fischer convirtiéndose en Gran Maestra a los 15 años. Después de renunciar a los campeonatos femeninos, se convirtió en integrante del equipo de la selección olímpica de ajedrez masculina de su país durante ocho ediciones.
Desde 1989 hasta su retirada de las competiciones en 2014 se mantuvo como número 1 en la lista de mejores mujeres ajedrecistas del mundo, y en 2005 consiguió situarse en el puesto número 8 de la lista absoluta, completamente dominada por hombres.
A lo largo de toda su trayectoria como ajedrecista y puesto que sus habilidades estaban al nivel de la élite deportiva, la joven tuvo la oportunidad de medirse a las figuras más reputadas de la historia.
Y de hecho ganó a cada uno de ellos en todas las modalidades de partida, tanto rápidas como lentas. Spassky, Karpov, Kasparov, Topalov, Anand, Fishcher, Carlsen... ninguno se libró de la excepcional genialidad de Polgár.