
El 10 de julio de 1960, la Unión Soviética le ganó 2-1 a Yugoslavia y se consagró campeón de la Copa de Naciones de Europa. Fue la primera edición del certamen y se disputó en Francia, siendo un duelo cargado de simbolismo, futbolístico y político. En medio de la Guerra Fría, nació el torneo que hoy consagra a las grandes selecciones europeas.
París fue la sede fundacional del campeonato que organizaba por primera vez la UEFA. La final enfrentó a dos naciones con peso específico dentro del bloque oriental: la Unión Soviética, con figuras como Lev Yashin, y Yugoslavia, un equipo técnico y atrevido que había vencido a Francia en semifinales.
El contexto de Guerra Fría le dio al partido un trasfondo ideológico inevitable. Tanto la Unión Soviética como Yugoslavia representaban sistemas políticos y modelos de desarrollo distintos dentro del mundo socialista. Que ambas llegaran a la final fue leído por muchos como una pulseada indirecta entre Moscú y Belgrado.
El Parque de los Príncipes fue testigo del partido inaugural de la historia de la Eurocopa. Bajo un cielo gris y césped pesado, la Unión Soviética venció 2 a 1 a Yugoslavia en tiempo suplementario y se consagró como el primer campeón del fútbol europeo.
El torneo, entonces llamado Copa de Europa de Naciones, reunió apenas cuatro equipos en su fase final: Francia, Checoslovaquia, Yugoslavia y la URSS. La final se disputó ante menos de 18 mil espectadores, pero dejó una huella imborrable. Viktor Ponedelnik marcó el gol decisivo a los 113 minutos, tras el empate en tiempo regular con tantos de Milan Galić y Slava Metreveli.
Lev Yashin, el mítico arquero soviético apodado ‘La Araña Negra’, fue figura clave. La UEFA plantaba la semilla de un torneo continental que con el tiempo sería símbolo de gloria, identidad y pertenencia. Y aquel 10 de julio, el fútbol cruzaba ideologías en una cancha parisina, para demostrar que los campeonatos no entienden de fronteras.
Los que jugaron …
En la primera edición de la Eurocopa, organizada por la UEFA se inscribieron 17 selecciones: Hungría, Francia, Grecia, Rumania, Turquía, Noruega, Austria, Yugoslavia, Bulgaria, Polonia, España, Dinamarca, Unión Soviética, Portugal, Alemania Democrática, Checolslovaquia e Irlanda. Estos últimos jugaron la fase previa para dar paso a las 16 selecciones que se eliminaron en forma directa en partidos de ida y vuelta.
… y los grandes ausentes
Alemania Occidental: No se inscribió por decisión política. La DFB (Federación Alemana) consideraba que el torneo tenía poca relevancia y prefería enfocarse en amistosos y el Mundial.
Italia: También se ausentó por decisión interna. La FIGC no priorizó el torneo en su calendario competitivo.
Inglaterra: Rechazó participar porque la FA no veía con buenos ojos una competencia europea organizada fuera del marco británico.
Países Bajos, Bélgica y Suiza: No se inscribieron por razones logísticas y falta de interés institucional.
Estas ausencias marcaron el tono inicial del torneo: la Eurocopa nació sin el respaldo de las grandes potencias tradicionales, lo que le dio un carácter más abierto y experimental. Con el tiempo, todas esas federaciones se sumarían, y el torneo crecería hasta convertirse en uno de los más prestigiosos del fútbol mundial.
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