
El 18 de marzo de 1979, Gimnasia empató 1-1 con Huracán por el Torneo Metropolitano. El tanto del Lobo llegó en apenas cinco segundos, hasta ahora nunca superado en Primera. El autor fue Carlos Dantón Seppaquercia que pateó desde la mitad de la cancha al comenzar el partido, viendo adelantado y distraído al arquero Jesús Osvaldo Borzi.
El 18 de marzo de 1979, el conjunto platense se enfrentó a Huracán en el Estadio ‘Juan Carmelo Zerillo’. Los jugadores estaban posicionados para sacar, pero Seppaquercia vio que el arquero, Jesús Osvaldo Borzi, estaba todavía distraído marcando las líneas de cal para orientarse, y no dudó en pedirle a Antonio García Ameijenda que mueva rápido. Desde el toque inicial hasta que la pelota cruzó la línea de gol pasaron nada más que cinco segundos.
La historia del gol más rápido del fútbol argentino
En 1979, Gimnasia tuvo una campaña para el olvido. Quedó anteúltimo en el Torneo Metropolitano y descendió a la segunda división. El 18 de marzo se enfrentó con Huracán y no pasó del 1-1. Sin embargo, ese día es uno que Carlos Dantón Seppaquercia recordará toda su vida porque convirtió el gol más rápido de la historia de la máxima categoría del fútbol argentino.
"Estaba por comenzar el partido y veo que el arquero estaba marcando la línea de cal, haciendo las rayitas que hacen los arqueros para orientarse en el área, conversaba con (Jorge) Carrascosa, dio dos pasos más adelante, cerca del punto penal, y seguían hablando", recordó el exjugador del Lobo en una entrevista con Infobae. "En ese momento le digo al Tano García Ameijenda 'mirá cómo está paveando el arquero, está distraído, tocámela que pateo'", agregó.
"'¿Cómo vas a patear de acá? Tomátela', me respondió. Lo convencí y nos paramos al revés. Yo siempre era el primero en tocarla, pero esta vez le pedí que me la diera a mí. Me la tocó para el lado derecho y le pegué de una”, prosiguió más tarde. El arquero distraído era Jesús Osvaldo Borzi, que fue el único que quedó inmortalizado en la histórica foto intentando, sin éxito, evitar el gol. “Tuve la suerte de que entrara tocando el travesaño. Salió lo que tenía que salir. Fue un lindo día para mí, no tanto para el equipo porque fue un empate, pero quedó grabado por el gol que me tocó hacer, de media cancha, rápido", recordó Carlos.
Claro está, la repercusión no le llegó enseguida. De hecho, los compañeros le destacaban la importancia del tanto. "Después de que la pelota entró, vino Diego Giacone, un compañero, me abrazó y me dijo, 'Negro, ¿sabés lo que hiciste? Esto es récord'. Miré al banco y el técnico todavía no se había sentado. Ese día me costó dormir. Cuando llegué, mi viejo me dijo "¿te diste cuenta del gol que hiciste?". Al otro día no entrenábamos, leí el diario y vi la repercusión. Me empezaron a llamar de todos lados, de las radios. Y ya se hablaba, hay una nota que dice 'el Lobo empató con récord mundial'", reveló. "No probé nunca más después de ese gol. Pasa que tampoco jugaba de nueve, jugaba más por afuera, así que no estaba en el saque del medio, pero se ve que ese día se dio así", completó.
Fuente y foto: www.tycsports.com