METROPOLITANO DE 1983 - El día que Racing se fue a la B

El 18 de diciembre de 1983, Racing Club transitó la peor tarde de su historia. Luego de caer 4 a 3 ante su homónimo cordobés, la Academia perdía la categoría. Esa tarde fue la antesala del infierno: la policía reprimió como nunca; los hinchas respondieron con similar fiereza. Una jornada patética.  

Hacía tiempo que la mano venía cambiada para la vieja Academia. Muy lejos había quedado el Equipo de José. Tan lejos que esos dieciséis años que separaban 1967 y 1983 parecían una eternidad en forma de pesadilla en la Avellaneda blanca y celeste donde una palabra comenzó a ser terrible: promedios. 

El campeonato de Primera División 1983 tendría descensos por esa vía. Algo que no sucedía desde 1964. El lastre del Metro 82 era terrible. Racing arrancaba desde muy abajo. Para colmo de males, uno de los ascensos de Primera B le correspondió a San Lorenzo de Almagro, que se descontaba haría una gran campaña. 

Diciembre. La democracia se recuperaba luego de siete largos y duros años. Para Racing, un vía crucis: siete partidos en veinte días. Allí se jugaría la suerte de la Academia. En Avellaneda daban por descendidos a Nueva Chicago. El enemigo era Temperley. Tal vez Racing de Córdoba, que hacía 18 fechas no ganaba. Platense tenía punto y medio más de promedio. Unión, Argentinos Juniors y Platense, dos. Pero en verdad, el gran enemigo de Racing era el propio Racing y sus urgencias. 

Llegó el domingo 18 de diciembre de 1983. Racing Club recibió a su homónimo cordobés. Temperley enfrentaba a River Plate en el Beranger. Ambiente duro en las tribunas. La sensación de descenso flotaba en el ambiente. Para colmo de males, en la madrugada de aquel domingo, el arquero Carlos Rodríguez recibió una dura noticia en la concentración: su familia había sido asaltada en su hogar y su esposa se encontraba internada. La cosa estaba mal parida para los locales. Pasadas las cinco de la tarde, comenzó el partido. Racing, camiseta azul con mangas blancas. La Academia de Nueva Italia, bastones celestes y blancos. A los seis minutos de juego, Atilio Oyola abrió el marcador para la visita. Estupor. Racing fue a buscarlo. Lo dio vuelta en veinte minutos, goles de Pedro Remigio Magallanes y José Luis Tesare, de tiro libre.

Pero el segundo tiempo fue lapidario. Los cordobeses salieron a jugar. De la mano de Miguel Seronero y el talento de Roberto Gasparini, apabullaron a los locales. Eduardo Maldonado igualó a los ocho minutos. Instantes más tarde, Patito Gasparini dio vuelta el partido. Con la derrota parcial y la igualdad en Temperley, el descenso se definía en la última fecha. Pero llegó el baldazo: Néstor Scotta – ex goleador de Racing Club entre 1973 y 1976 – había marcado el gol con el cual los Celestes derrotaban a River Plate. Con esos resultados, Racing descendía. La Araña Luis Antonio Amuchástegui marcó el 4 a 2 con una soberbia emboquillada ante la salida de Miguel Ángel Wirzt. 

Los últimos minutos fueron demenciales. Desde el anillo inferior del Cilindro, el único habilitado, arreciaban los insultos. Los blancos predilectos fueron Tesare y Marchetti, indicados por la tribuna como responsables del descenso por desgano. Faltando diez minutos para la finalización del encuentro, la temible Guardia de Infantería fue ocupando posiciones. 

Cada hincha de Racing vivió aquellos minutos finales con una mezcla de llanto, resignación y bronca. Hasta que faltando cinco minutos para el tiempo reglamentario estalló el Cilindro. El desencadenante fueron unos pibes que quisieron saltar el foso hacia el campo de juego. En aquellos días, sólo había alambrado detrás de los arcos. En el momento que la Guardia de Infantería se prestaba a capturar a los intrusos, Diego Castelló descontó. La esperanza se tradujo en avalancha y gritos. Las nunca muy dotadas fuerzas de la dictadura, hijas del tétrico general Ramón Camps, creyeron que esa avalancha era una agresión hacia ellos, comenzando la más terrible y sangrienta represión que se tenga recuerdo en una cancha. 

La policía, sin compasión, repartió palos a diestra y siniestra. La Guardia Imperial se replegó y comenzó un violento contraataque: volaron sillas de madera, tubos donde se guardan las botellas de Coca Cola, radios portátiles. Hasta pedazos de mampostería del estadio. Sin mensurar lo que estaba sucediendo, el árbitro Teodoro Nitti continuaba el partido. Hasta que llegaron los gases lacrimógenos. Los hinchas no sabían como salir de ese infierno del Dante: la represión se cristalizó en esos malditos gases, perros y caballos de la Policía Montada dentro de la tribuna. 

Fuera de sí, los hinchas de Racing se quedaron en el estadio peleando contra la policía. El periodismo también fue víctima de las iras. Quique Wolf, en ese momento cronista de Radio Continental, fue insultado duramente por un viejo juicio al club. La cabina de Miguel Ángel De Renzis fue literalmente destruida a piedrazos. Quien peor la pasó fue un entonces ignoto periodista de Radio Rivadavia que pidió clemencia por su vida. Era Marcelo Tinelli, quién se retiró llorando y en medio de una crisis nerviosa del pandemonio. 

Sangre y ensañamiento policial. Hombres, mujeres y niños heridos por bastones policiales. La tarde más bochornosa en la historia de la Academia se llenaba de asco. Asco que dio el accionar policial, extralimitado como nunca. Asco por la respuesta de una hinchada lacerada por el descenso de su Racing, que no tuvo prurito alguno en responder la agresión.

Luego de una larga hora llegó la calma. Sólo grupos aislados pedían la cabeza de los jugadores. El vestuario de Racing era un velorio: Esteban Solari descompuesto de tanto llorar. Mario Rizzi vomitando por los nervios. El secretario Luis Bruno declaraba: «En diez meses, mientras en éste país se clausuró la cancha de Boca Juniors, River Plate tiene un promedio bajísimo, Huracán está a punto de ser rematado, nosotros abrimos la cancha con esfuerzo y sacrificio. Pero ahora espero que se respeten los promedios para el año que viene. Hoy le tocó a Racing, pero no se dude mañana si le toca a River«. Pasarán 28 años, y River bajará a segunda división por el uso del promedio… pero esa es historia para otras efemérides. 

Carlos Aira 

Fuente y fotos: www.abrilacancha.com.ar 

Video: YouTube

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