El 11 de febrero de 2004, Albeiro el ‘Palomo’ Usuriaga fue asesinado en Cali, la ciudad que lo vio nacer y donde seguía siendo un ídolo popular. Su muerte interrumpió la historia de un delantero carismático, campeón continental y símbolo de una generación inolvidable del fútbol colombiano. En Argentina, alcanzó la gloria con el Independiente de Brindisi donde la ‘Doble Visera’ festejaba sus gambetas y goles al grito de: ‘¡Usuriaga! ¡Usuriaga!´.
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