Charles LeClerc lució en su muñeca un Richard Mille RM 72-01 Flyback Chronograph en la previa del GP de Singapur, uno de los artículos de relojería más caros que se le vio exhibir.
Este reloj de alta gama destaca por su diseño vanguardista, que combina la elegancia con lo deportivo y que le da una estética muy definida, la cual es sin duda un acierto. Cuenta con la clásica forma 'tonneau' (de tonel) que Richard Mille aplica en sus relojes, con esa esfera casi rectangular, pero con los laterales exteriores redondeados.
Está esqueletizada, de forma que podemos ver gran parte del movimiento, dándole un aspecto muy técnico y moderno y resaltando la precisión y el alto rendimiento de la pieza. Aunque pueda no parecerlo, es muy ligero y muchos destacan su confort, haciendo que pueda usarse tanto en actividades deportivas como en el día a día. En su esfera vemos tres contadores: el de horas, a las 2, el de minutos a las 9 y el de segundos en el centro.
Su Calibre es el CRMC1, con un movimiento cronógrafo flyback exclusivo de Richard Mille y una reserva de marcha de 50 horas.
El reloj de Leclerc está fabricado en titanio y oro rosado, siendo esto una muestra de cómo la firma ha empleado materiales de calidad para su diseño. No obstante, también se encuentra disponible en cerámica y Carbon TPT®. El piloto ha elegido una correa de caucho blanca para complementarlo.
Así, es una pieza que se ajusta a la perfección a su propia forma de vestir, potenciando ese estilo juvenil y desenfadado, pero con piezas de calidad, que caracteriza al monaguesco. No debería extrañarnos que esta sea una de las piezas que elija el piloto de Fórmula 1, pues la ingeniería suiza que utiliza la firma es increíblemente precisa y, evidentemente, su exclusividad es innegable. Respecto a su precio, salió a la venta por 195 mil dólares y, como suele pasar, hoy en día está aún más alto según el precio de mercado, situándose aproximadamente en los 285 mil.
Fuente: www.revistagq.com
Foto: Getty Images – Richard Mille