ATLETISMO - Jackie Robinson, el salto que anticipó a la leyenda

El 7 de mayo de 1938, en Pasadena City College, Jackie Robinson estableció el récord nacional de salto en largo del circuito Junior College con una marca de 25 pies y 6½ pulgadas (7,78 metros). El logro tuvo un sabor especial: superó la marca de su hermano Mack, medallista olímpico en Berlín 1936. Aquel registro fue mucho más que un triunfo deportivo: marcó el inicio de un legado que trascendió disciplinas y que, años después, lo convertiría en símbolo de igualdad al romper la barrera racial en las Grandes Ligas de béisbol. 

Jackie Robinson se convirtió en leyenda jugando béisbol con los Dodgers. Pero, durante su juventud se le consideró un atleta élite en varias disciplinas que desarrollaron habilidades que posteriormente le dieron todo el rédito del mundo en su carrera en las Grandes Ligas. 

El primer contacto de Jackie Roosevelt Robinson con el deporte fue gracias a su hermano Mathew Robinson. ‘Mack’ fue un gran atleta de pista y campo que formó parte de la delegación de Estados Unidos que compitió en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Escoltó a Jesse Owens y ganó la medalla de plata en la final de los 200 metros planos de esos Juegos. 

El triunfo de Matthew impactó en su querido hermano pequeño Jackie, el cual (cinco años menor que él) contaba con diecisiete en el largo verano de 1936 y quedó feliz e impresionado con lo conseguido por Mack. 

En aquella primavera, el joven Jackie cursaba su último año en John Muir Technical High School, jugando futbol, baloncesto, béisbol y practicando atletismo. Entre sus logros ese año destacaron:

-Integrante del equipo estrella de béisbol del Torneo Pomona

 -Título de Salto Largo Clase A de Southland (salto de 23’1’’ – 7.04mts -) 

-1er lugar en el campeonato individual junior masculino de Tenis Negro de la Costa del Pacífico.

Pero fue el 7 de mayo de 1938 en el Pasadena City College cuando Jackie establecería el récord nacional de salto en largo en el circuito de Junior College, con una marca de 25 pies y 6½ pulgadas (7,78 metros). 

El logro tuvo un condimento especial: Robinson superó la marca que había conseguido su propio hermano. La rivalidad fraterna se transformó en orgullo familiar y en un hito para el deporte universitario estadounidense. 

Su talento múltiple lo convirtió en una figura única en UCLA, donde más tarde sería campeón NCAA de salto en largo en 1940. 

La efeméride recuerda que Robinson no solo fue pionero en el diamante de béisbol, sino también un deportista completo que dejó huella en distintas disciplinas. Su récord de 1938 es parte de la construcción de un legado que trascendió el deporte y se convirtió en símbolo de lucha por la igualdad.

Fuente: www.elextrabase.com

Foto: UCLA Newsroom/Jackie Robinson Foundation)

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